El dólar estadounidense se negoció en República Dominicana al cierre de este jueves 9 de abril a un promedio de 60 pesos dominicanos, lo que representa una disminución del 0,11% respecto a los 60,07 pesos de la jornada anterior, según datos de Dow Jones. Esta cotización se da en un contexto global donde el billete verde operó bajo presión, con el índice DXY alcanzando un mínimo intradía de 98.84 puntos luego de evaluar los últimos datos económicos de Estados Unidos.
Panorama económico alentador
Un informe de la firma global UBS Financial Services proyecta para República Dominicana un panorama económico y político alentador para el año 2026. El documento destaca una aceleración del crecimiento real del PIB hacia el 4%, impulsada por tasas de interés más bajas y un entorno internacional más favorable.
Para ese año, UBS anticipa que la reducción de las tasas de interés liberará demanda interna y estimulará la inversión, mientras que un entorno externo más estable favorecerá la recuperación del sector turístico. Un estímulo fiscal focalizado también contribuiría a robustecer la actividad económica.
Metas fiscales y proyecciones cambiarias
En materia fiscal, el gobierno dominicano ha adoptado un enfoque activo. El Congreso aprobó un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025, ampliando el déficit global al 3,5% del PIB. Para 2026, el Ministerio de Hacienda apunta a un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%.
Entre los factores clave para la evolución del tipo de cambio destacan las decisiones de política monetaria del Banco Central de la República Dominicana y la Reserva Federal de Estados Unidos, así como la demanda interna de dólares y el comportamiento de la economía local. El Banco Central estima que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente $66.35 en septiembre de 2026 y cerca de $69.15 un año después.
Estabilidad financiera y riesgos
El análisis de UBS señala que la deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58% del PIB durante los próximos 12 a 18 meses, siempre que no se produzcan eventos macroeconómicos inesperados. Asimismo, se proyecta que los sólidos superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas compensarán los déficits de otras cuentas, con un déficit por cuenta corriente rondando el 2-2,5% del PIB a finales de 2025 y 2026.
La inversión extranjera directa neta se estima cerca de 3,5%–4,0% del PIB, con el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario como áreas clave. Finalmente, el informe advierte sobre riesgos relacionados con eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad comunes en mercados emergentes, aunque mantiene una visión optimista sobre los indicadores económicos del país para 2026.
En la última semana, la divisa estadounidense registra una disminución de 0,41% frente al peso dominicano y, en el balance anual, mantiene un incremento de 1,06%. El tipo de cambio encadenó cuatro jornadas consecutivas en números negativos, mientras la volatilidad semanal se mantiene claramente por debajo del promedio anual de 11,39%.

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