Un coronel y médico militar de Madagascar fue arrestado bajo sospecha de participar en un plan para asesinar al líder de la junta militar que gobierna el país, siendo trasladado a una prisión de máxima seguridad.
Detención en la capital
Patrick Rakotomamonjy fue capturado el jueves por la noche cerca de una carretera en las afueras de Antananarivo, la capital malgache, según información de medios locales divulgada el viernes.
La gendarmería del país condujo al detenido hasta la cárcel de Tsiafahy, ubicada a unos 30 kilómetros de la capital. Esta instalación ha sido calificada por grupos de derechos humanos como Amnistía Internacional como un "infierno" debido a sus condiciones de hacinamiento y falta de humanidad.
Condiciones carcelarias y acusaciones
La prisión, diseñada originalmente para 280 personas, actualmente albergaría entre 800 y 1,000 reclusos, muchos de los cuales esperan juicio durante años. Se utiliza frecuentemente para detenidos de alto perfil o considerados peligrosos.
Las autoridades vinculan a Rakotomamonjy con un presunto intento de magnicidio, junto a otras doce personas. Once de los sospechosos ya se encuentran bajo custodia, mientras que el coronel era el único cuya identidad se había hecho pública mientras permanecía prófugo.
Investigación y financiamiento
La fiscal Narindra Navalona Rakotoniaina explicó en un video difundido en redes sociales que trece personas fueron presentadas ante la Fiscalía el 31 de marzo, implicadas en un caso de intento de asesinato del "presidente de la refundación de la República" y en un proyecto de golpe de Estado preparado desde hace tiempo.
Durante la investigación se descubrieron mensajes de texto y de WhatsApp intercambiados entre los sospechosos, incluido Rakotomamonjy. Algunos acusados admitieron haber recibido 20.000 millones de ariaris (aproximadamente cuatro millones de euros) para financiar "estos actos delictivos".
Antecedentes del implicado y contexto político
El militar detenido se desempeñó brevemente como director de la Oficina de Reclamaciones de la Presidencia de la refundación hasta enero pasado, y ha utilizado videos virales en redes sociales para acusar al régimen de corrupción.
En noviembre del año pasado, las autoridades malgaches ya habían arrestado a dos ciudadanos extranjeros acusados de planear derrocar y "asesinar" a Michael Randrianirina, el líder de la junta.
La crisis política en Madagascar se intensificó desde el 25 de septiembre, con protestas masivas impulsadas por jóvenes que inicialmente reclamaban por cortes de luz y agua, pero que luego se volvieron antigubernamentales y exigieron la renuncia del entonces presidente Andry Rajoelina, acusado de corrupción, nepotismo y malversación.
Randrianirina, jefe de una unidad militar de élite, se negó a reprimir las protestas y finalmente se unió a los manifestantes. Madagascar ha experimentado tres golpes de Estado previos desde su independencia de Francia: en 1972, 1975 y 2009.
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