El Gobierno de Estados Unidos comenzó ayer el proceso para devolver hasta 166,000 millones de dólares en aranceles establecidos durante la administración de Donald Trump, tras una decisión de la Corte Suprema que los anuló, una oportunidad que podría beneficiar a la República Dominicana, que había pagado 440.4 millones de dólares por esta tasa hasta diciembre pasado.
Procedimiento para el reembolso
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) anunció que la primera fase permitirá a cualquier agente aduanero o importador registrado, sin distinción de nacionalidad, presentar una declaración especial para agilizar el trámite de recuperación de los fondos.
Una vez que esta solicitud sea validada y aprobada, los interesados deberán esperar un plazo estimado entre 60 y 90 días para recibir el dinero correspondiente a los aranceles pagados.
Beneficio condicionado para el sector exportador
El vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam, consideró que el aprovechamiento de esta facilidad por parte del país es aún relativo. "Es una facilidad todavía provisional que está a disposición de todos sin preferencia, y lo que es igual no es ventaja. Falta información y certidumbre al respecto", observó.
El protocolo de devolución busca remediar la retención de los aranceles que fueron aplicados bajo la Ley de Poderes de Emergencia Internacional, norma que Trump utilizó inicialmente para justificar los gravámenes. En febrero de este año, la Corte Suprema falló en contra de estos impuestos, determinando que dicha ley no autorizaba al presidente a imponerlos.
Desde ese fallo, Trump ha invocado otra sección legal para mantener los gravámenes, de hasta un 15%, pero esta medida solo estará vigente por 150 días, por lo que expirará el próximo 23 de julio a menos que el Congreso estadounidense decida prorrogarla.
Presión acumulada sobre las exportaciones
La vicepresidenta de la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo), Roselyn Amaro Bergés, aseguró que el pago de los aranceles durante más de un año, sumado al aumento de los costos logísticos, la volatilidad en los precios de los combustibles y la incertidumbre geopolítica internacional, han generado una presión acumulada sobre el sector exportador dominicano.
Detalló que solo el incremento en recargos por ajuste al combustible ha subido hasta los 400 dólares por contenedor, cuando antes de la guerra del Golfo Pérsico rondaba entre los 150 y 200 dólares según la ruta.
Además, la carga marítima enfrenta retrasos puntuales y una mayor variabilidad en tarifas, lo que dificulta la previsión de costos logísticos para las empresas.
Crecimiento sostenido pero con riesgos
Amaro Bergés reconoció que las exportaciones dominicanas, que alcanzaron los 3,736.9 millones de dólares en el primer trimestre de este año, han crecido y han podido mantener su participación en el mercado estadounidense porque otros países competidores enfrentan condiciones similares.
"Sin embargo, de prolongarse este escenario, podría erosionarse la competitividad relativa del país, especialmente en sectores con menos márgenes", alertó, tras puntualizar que el entorno actual implica operaciones más lentas, más costosas y menos predecibles para el comercio exterior.
En esta apreciación coincidió César Dargam, quien señaló que existe "un riesgo claro" de erosión de competitividad, ya que en el mercado estadounidense participan países que no enfrentan las mismas barreras arancelarias que la República Dominicana.
"El impacto ha sido real, aunque varía según los sectores. Algunos han logrado adaptarse mediante eficiencia o diversificación de mercados, pero otros enfrentan presiones importantes en costos que afectan su posicionamiento en el mercado estadounidense", puntualizó.
Negociación de tasa cero se complica
Antes del fallo de la Corte Suprema en febrero, las autoridades dominicanas y estadounidenses avanzaban en una negociación arancelaria similar a la lograda por Guatemala y El Salvador, países que alcanzaron una tasa cero de arancel bajo ciertas condiciones. No obstante, las tensiones geopolíticas actuales y la volatilidad en los mercados dificultan esta negociación en el corto plazo.
Tanto Adoexpo como el Conep enfatizaron que siguen promoviendo que el tema se mantenga en la agenda bilateral y que se analicen alternativas, tanto de diversificación de mercados como dentro del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Centroamérica (DR-Cafta).
Deja una respuesta