Un conflicto diplomático surgió este martes luego de que la embajadora de Estados Unidos en la República Dominicana, Leah Francis Campos, cuestionara la asistencia de un representante gubernamental a una cumbre internacional, generando respuestas firmes de un senador y un alto funcionario dominicano en defensa de la soberanía nacional.
Advertencia sobre los límites de la relación bilateral
Antonio Taveras Guzmán, senador por la provincia Santo Domingo, fue uno de los primeros en reaccionar públicamente. Aunque reconoció la cercanía de la embajadora con la sociedad local, advirtió que la hospitalidad no debe confundirse con sumisión.
"El pueblo dominicano es abierto y respetuoso, pero también profundamente consciente del valor de su libertad y su dignidad", afirmó el legislador.
Taveras subrayó que la República Dominicana es un Estado libre y soberano, y que la política exterior es una atribución exclusiva del país.
"La República Dominicana define su política exterior sin tutelas ni condicionamientos. Participar en espacios internacionales en defensa de la democracia no constituye un acto de confrontación, sino una reafirmación de nuestros valores", sostuvo.
Finalizó su intervención marcando una línea clara:
"Podemos coincidir o discrepar, como es natural entre democracias, pero hay una línea que no se cruza: la de nuestra soberanía".
Crítica directa desde el sector público
Por su parte, Elías Báez, director general de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA), fue más directo en su crítica. Calificó de inapropiadas las declaraciones públicas de la embajadora y la instó a concentrarse en su rol diplomático.
"Un embajador no está para hacerse el gracioso con los ciudadanos 'busca sonido'. Pónganse a trabajar", expresó el funcionario.
Báez consideró que este tipo de diferencias deben manejarse por los canales diplomáticos formales y sugirió que la embajadora debería enfocarse en fortalecer las relaciones bilaterales y promover oportunidades de negocio, en lugar de opinar sobre la agenda internacional del gobierno dominicano.
Origen del desacuerdo en redes sociales
La polémica comenzó cuando la embajadora Campos utilizó su cuenta de Instagram para cuestionar la asistencia del consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Antoliano Peralta, a la Cumbre en Defensa de la Democracia realizada en Barcelona. En esa reunión participaron líderes como los presidentes Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Yamandú Orsi, además del expresidente chileno Gabriel Boric. La diplomática estadounidense advirtió que los discursos de la llamada "izquierda global" sobre desinformación podrían, en su opinión, convertirse en una excusa para promover la censura a nivel internacional.
Este incidente se enmarca en un debate más amplio sobre el papel de los gobiernos en foros internacionales y el manejo de temas como la desinformación y la libertad de expresión, en un momento donde las relaciones entre Washington y varios países latinoamericanos muestran cierta tensión.
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