El dólar estadounidense inició la jornada del 24 de abril con un precio de apertura promedio de 59,32 pesos dominicanos, registrando una ligera variación respecto al cierre anterior, según datos de Dow Jones.
Comportamiento reciente del tipo de cambio
La moneda norteamericana muestra una tendencia a la baja en el corto plazo, acumulando tres días consecutivos con movimientos negativos. En comparación con la semana pasada, el retroceso es del 1,12%, y en el último año se mantiene una depreciación del 0,33%.
La volatilidad observada en los últimos siete días supera el promedio anual, lo que indica fluctuaciones más intensas de lo habitual para este activo.
Panorama económico optimista para el próximo año
Un informe de la firma global UBS Financial Services proyecta un escenario económico y político favorable para la República Dominicana en 2026. El crecimiento real del Producto Interno Bruto podría acelerarse hasta alcanzar un 4%, impulsado por la reducción de las tasas de interés y un contexto internacional más positivo.
La estabilidad política y las medidas orientadas al mercado seguirían siendo pilares fundamentales para sostener el dinamismo de la economía nacional.
Políticas fiscales y monetarias en marcha
El gobierno dominicano ha implementado una estrategia activa para enfrentar el crecimiento moderado. El Congreso Nacional dio luz verde a un presupuesto adicional que incrementa el gasto de capital en un 0,4% del PIB para 2025, elevando el déficit global al 3,5%. Para el año 2026, el Ministerio de Hacienda tiene como meta un déficit fiscal del 3,2% del PIB y un superávit primario del 0,5%.
La evolución del tipo de cambio estará influenciada principalmente por las decisiones de política monetaria del Banco Central de la República Dominicana y de la Reserva Federal de Estados Unidos, así como por la demanda local de divisas para importaciones y el desempeño de la economía doméstica.
Proyecciones y riesgos a mediano plazo
El Banco Central estima que el tipo de cambio podría llegar a los 66,35 pesos por dólar en septiembre de 2026 y aproximarse a los 69,15 pesos un año después, anticipando una depreciación continua pero controlada.
Se espera que el déficit en cuenta corriente se ubique entre el 2% y el 2,5% del PIB para finales de 2025 y 2026. Los sólidos ingresos por exportación de servicios y remesas compensarían los desequilibrios en la balanza comercial de mercancías.
La inversión extranjera directa neta se proyecta entre el 3,5% y el 4% del PIB, con sectores clave como el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario atrayendo los mayores flujos de capital.
El informe de UBS también señala posibles riesgos vinculados a fenómenos climáticos extremos y desafíos de gobernabilidad, comunes en las economías emergentes, aunque mantiene una perspectiva optimista sobre los principales indicadores económicos del país para el próximo año.
Deja una respuesta