Gobierno dominicano ajusta política económica con austeridad y mantiene subsidios por guerra en Medio Oriente

Ante la prolongación del conflicto en Medio Oriente y su impacto en la economía local, el Gobierno dominicano, encabezado por…

Ante la prolongación del conflicto en Medio Oriente y su impacto en la economía local, el Gobierno dominicano, encabezado por el presidente Luis Abinader, ha ajustado su discurso económico, combinando la protección social con un plan de austeridad en el gasto público, sin eliminar los subsidios a los combustibles.

El presidente Abinader, en una alocución el pasado 22 de marzo, advirtió sobre la necesidad de sacrificios y confirmó el mantenimiento de los subsidios, especialmente al Gas Licuado de Petróleo (GLP), como parte de las medidas para amortiguar los efectos del "choque externo" en los hogares más vulnerables.

Del enfoque inicial al ajuste fiscal

Inicialmente, la respuesta gubernamental se centró en proteger el poder adquisitivo y preservar la dinámica económica, apoyándose en indicadores como el crecimiento, el acceso a financiamiento y unas reservas internacionales superiores a los 16,000 millones de dólares.

Sin embargo, un mes después, el discurso incorporó un nuevo eje: la austeridad. Tras reuniones con sectores empresariales, sindicales y religiosos a finales de abril, el Gobierno anunció una serie de recortes que buscan liberar cerca de 40,000 millones de pesos dominicanos.

Medidas de ajuste anunciadas

Estas medidas incluyen la reducción de gastos, limitaciones en la compra de vehículos, recortes en viáticos, eventos y publicidad, racionalización del consumo de combustible y una disminución del 50% en el financiamiento a partidos políticos, así como menores transferencias a entidades públicas con ingresos propios.

La transición refleja un cambio en la lectura del escenario internacional, pasando de un choque manejable en el corto plazo a una presión más prolongada que obliga a ajustar el tamaño del gasto público sin desmontar las medidas de protección social.

El Banco Central de la República Dominicana advirtió que la inflación interanual podría ubicarse temporalmente por encima del rango meta debido al conflicto, aunque proyecta un retorno al objetivo del 4% ± 1% para finales de año. El organismo se mantiene monitoreando la evolución de las condiciones internacionales.

El Gobierno ha sostenido un proceso de diálogo con diferentes sectores desde finales de marzo. En encuentros con empresarios y con la Conferencia del Episcopado Dominicano, se ha explicado la complejidad del escenario dada la dependencia del petróleo importado y se ha reiterado el compromiso de mantener la estabilidad económica y social.

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, defendió que la respuesta oficial no se limita a medidas económicas, sino que incorpora el diálogo con diversos sectores para escuchar ideas y trabajar de forma articulada, priorizando la protección de la población más vulnerable.

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