Varios organismos económicos internacionales mantienen una perspectiva favorable sobre el desempeño de la República Dominicana, destacando su dinamismo y resiliencia en América Latina, a pesar de señalar la necesidad urgente de una reforma fiscal integral para asegurar las finanzas públicas a largo plazo.
Reconocimiento internacional y crecimiento proyectado
El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene una postura de "vigilancia constructiva" sobre la deuda del país, la cual califica como "sostenible" al representar alrededor del 49.3% del Producto Bruto Interno. Su confianza se basa en el "fuerte crecimiento" de la economía, que inició el año con una expansión del 3.7%.
Instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial han reafirmado su "firme compromiso" de ofrecer respaldo financiero y técnico al país para los próximos años, enfocándose en sectores considerados clave para el desarrollo.
Preocupaciones y sombras en el panorama
No obstante, el FMI también ha externado preocupaciones específicas. Estas incluyen la ausencia de una reforma fiscal que incremente la recaudación y combata la evasión, así como las fuertes presiones financieras que sufre el sector eléctrico nacional debido a pérdidas operativas y el alto monto de subsidios que requiere para mantenerse en funcionamiento.
Analistas de Wall Street habían posicionado previamente a la República Dominicana como "una de las estrellas y/o líder del crecimiento" en la región, proyectando un crecimiento para 2026 entre el 3.7% y el 4.5%. Esta visión optimista se vio respaldada cuando la calificadora Moody’s mejoró la nota del país de Ba3 a Ba2.
Impacto de decisiones recientes y cautela empresarial
La decisión del presidente Luis Abinader de paralizar el proyecto minero de la firma Gold Quest en San Juan de la Maguana generó una reacción inmediata en los mercados, provocando una caída en el valor de las acciones de la compañía en la bolsa de Toronto, Canadá, estimada en unos 400 millones de dólares.
Este evento ha introducido un elemento de incertidumbre. Representantes del sector empresarial, a través del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y la Cámara Minera y Petrolera (CAMIPE), manifestaron su desacuerdo con la medida, considerándola alarmante y abogando por procesos institucionales claros.
Indicadores mixtos y llamado a la sostenibilidad
Por otro lado, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) reportó que el Índice de Confianza Industrial mostraba una tendencia ascendente, ubicándose en 57.4 puntos desde mediados de 2025. El sector privado también ha expresado satisfacción por la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación, proyectada en un 3.7% para el año.
Sin embargo, persiste la advertencia de que el futuro crecimiento económico no debe depender exclusivamente del gasto público, según ha sostenido el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES). Además, el Índice de Clima Empresarial (ICE) registró recientemente un leve descenso.
Posicionamiento logístico y desafío final
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) reconoció en abril los esfuerzos del país por posicionarse como un hub logístico regional, una estrategia que le permite capitalizar las reconfiguraciones de las rutas comerciales internacionales. El sector de zonas francas continúa siendo un pilar fundamental para la competitividad nacional.
El matiz que persiste en todas estas evaluaciones es la reiterada señal sobre la carencia de una reforma fiscal que garantice el equilibrio de las cuentas públicas y la sostenibilidad de la deuda a largo plazo, un desafío estructural que sigue pendiente.
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